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Pronunciamiento de la Parroquia San Pedro Apóstol a propósito de la bendición de Capilla del Padre Marcelo Pérez

Parroquia de San Andrés Apóstol, a 27 de febrero de 2025.

 

Pronunciamiento a propósito de la bendición de Capilla del Padre Marcelo Pérez.

 

A la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas

Al todo el pueblo creyente

A los defensores de derechos humanos

A los medios de comunicación nacional e internacional

A las personas de buena voluntad

 

“Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos” (Mateo 5, 10-12)

Hermanos y hermanas:

Hoy, 27 de febrero, congregados en este lugar sagrado, honramos, una vez más, la memoria y el legado pastoral de nuestro sacerdote Marcelo Pérez, asesinado el 20 de octubre del año pasado. El padre Marcelo vio en el rostro del prójimo y de los pueblos que sufren, el llamado de Dios a la construcción de la paz y la justicia.

En esta Capilla, donde descansan sus restos mortales, le decimos gracias por su luz, por guiarnos en el camino de la esperanza y por recordarnos que Dios se compadece con los que tienen hambre y sed de justicia.

Aquí reposa su cuerpo y su sangre, pero su palabra y su trabajo, guiado por el espíritu de Dios, está en el corazón de nuestros pueblos. 

El padre Marcelo no está muerto, está aquí con nosotros y está en la voz de quienes claman justicia y paz verdaderas, porque un hombre y profeta como él, no puede morir nunca.

Aquí, junto a su tumba, también denunciamos la ineficacia del Estado en la procuración de justicia, pues, a 4 meses de su cruel asesinato, no hay certezas ni se han procesado a los verdaderos responsables materiales e intelectuales de su asesinato.

También denunciamos el continuo sufrimiento de muchos pueblos y comunidades de Chiapas, quienes se encuentran en condición de desplazamiento forzado y siguen asediados por el crimen y la delincuencia organizada.

Por lo anterior, exigimos:

Primero: Verdad y justicia para el padre Marcelo Pérez, y se esclarecen los hechos ocurridos en torno a su asesinato.

Segundo: Garantías de seguridad para nuestros pueblos y también para los obispos, sacerdotes y demás servidores y servidoras de la Iglesia, quienes acompañan a los pueblos y comunidades en la defensa de sus derechos humanos.

Como Pueblo de Dios estamos llamados a ser guardianes de la Paz y la Justicia.

Por último, queremos agradecer al Mons. Luis Manuel López Alfaro, por acompañar al pueblo de Dios en su dolor.

Agradecemos también a todos los sacerdotes, religiosos y religiosas por su presencia y acompañamiento.

Así también queremos extender un agradecimiento a todos y a todas las personas que nos acompañaron el día de hoy.

¡Viva el Padre Marcelo!

¡Viva el Pueblo Creyente!

¡Viva la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas!

¡Vivan nuestras mártires y nuestros mártires!

 

Atentamente 

Parroquia de San Andrés Apóstol, Diócesis de San Cristóbal de Las Casas.